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sábado, 6 de abril de 2013

“Las polimitas, los caracoles terrestres más hermosos del mundo”



                                    MONOGRAFIA

                                                

los caracoles terrestres más hermosos del mundo, las polimitas


La polymita es una especie de molusco gasterópodo terrestre perteneciente a la familia Xanthoncychidae, endémico no solo de Cuba sino también exclusivo del Oriente de la isla, reconocido por la belleza y vistoso colorido de sus conchas, debido a lo cual están actualmente en peligro de extinción. Se caracterizan por presentar una banda subsutural y la mancha columelar oscura e interrumpida y vuelta a comenzar en cada línea de crecimiento. El animal es granuloso y de color claro.

Es la especie cubana más difundida y conocida en todo el mundo, su imagen aparece en los más diversos soportes y ha sido utilizada como emblema de firmas comerciales, como insignia de Cubanía. Para los baracoenses, amantes y orgullosos de su naturaleza las polymitas son mucho más de lo que ven en ellas los estudiosos del tema, son protagonistas de innumerables obras de arte y expresiones de la tradición oral del patio, son símbolo natural y cultural de Baracoa, primera villa de Cuba y única región del planeta donde encuentran hábitat estos bellos moluscos.



La colección más importante del país sobre malacología y dentro de ella, una de las más ricas del mundo de la especie Polymita picta, se encuentra expuesta en el Museo de Historia Natural Carlos de la Torre y Huerta de la provincia de Holguín

Muchos científicos han catalogado a la polymita como una de las especies más hermosas de la fauna mundial. Su importancia para el equilibrio ecológico se explica si valoramos que sirve de alimento para el gavilán caguarero o babosero, (Chondrohierax wilsonii) ave rapaz diurna de pico falconiforme, endémica de cuba, una de las más apreciadas y raras de la avifauna cubana, única en esta zona del país, también declarada en peligro de extinción.  

                                                                  Etimología:

El término polymita significa muchas rayas y está formado por  las raíces poly (muchas) y mitos ( rayas) provenientes  del griego clásico, lo cual es una de las características principales  de estas conchas, (aunque muchas de ellas no posean raya alguna) además de sus variantes cromáticas que participan de casi toda la gama de colores

                                                         Distribución geográfica:

El hábitat natural de los caracoles del género polymita se halla restringido a un área geográfica bastante pequeña, se les puede hallar únicamente en las provincias orientales de la isla de Cuba, en la porción noreste  de Camagüey, y sobre todo en las regiones de Baracoa y Maisí en la provincia oriental de Guantánamo, pero debido a que es muy sensible a los cambios de temperatura, salinidad, luminosidad y humedad del ambiente por lo que no ha sido posible su adaptación a otros territorios.

                                                                Características: 

Son moluscos gasterópodos (tienen un pie carnoso en la región ventral, del que se sirven para arrastrarse) y pulmonados, o sea están capacitados para respirar directamente el aire a través de un saco aéreo o pulmón.
Produce conchas de gran belleza que le han ganado el ser considerado como el caracol con la concha más bellamente coloreada que existe en la Tierra, por las extraordinarias variaciones y combinaciones cromáticas que presentan sus conchas, no existen otros moluscos, marinos, fluviales o terrestres que puedan rivalizar con ellas en belleza

Existen seis especies de polymitas y todas son de hábitos nocturnos y arborícolas y viven en las más diversas plantas desde los arbustos de Filigrana y Cafeto, el guayabo y los enormes árboles de la Caoba y Jagüey Grande.

Y por el contrario de muchas otras especies de caracoles terrestres que se alimentan directamente de las plantas que habitan, las polymitas se alimentan de los hongos y líquenes que se fijan a la corteza de los árboles y hojas y su función es altamente beneficiosa, al limpiar la planta de estos huéspedes indeseados, para alimentarse necesitan que estos hongos estén humedecidos, por lo que se muestran más activos durante la época de las lluvias, o si existen altos niveles de humedad relativa de la atmosfera. Por el contrario en la época de la seca o a menos de 20 grados de temperatura se recogen dentro de su concha y se pegan a la corteza de los árboles y las hojas. En estas condiciones el borde de la concha es sellado por una sustancia similar a la saliva, la cual se endurece en contacto con el aire tomando el aspecto del cemento plástico. Este sello que recibe el nombre de epigrama, posee un pequeño poro que permite al animal realizar la respiración. Cuando las condiciones vuelven a ser favorables o sea cuando aumenten la temperatura o a la humedad, el molusco despierta nuevamente, ingiriendo o abandonando el sello que cerraba la abertura de la concha
Aunque resulta interesante para los científicos la asociación que se ha producido entre la polymita que es exclusiva de Cuba y el Cafeto que es oriundo de África de la meseta de Abisinia y ha sido introducido en Cuba hace cerca de dos siglos, se han adaptado a la perfección a vivir en los arbustos de esta planta de manera que es imposible encontrar algún cafeto en la provincia de Guantánamo donde no hay polymitas. El hongo conocido por fumagina, (propio de la planta de café) cuando está bien desarrollado forma un costra negruzca sobre la superficie de las hojas que impide que los pigmentos sintetizadores se pongan en contacto con el sol lo que impide y entorpece la respiración de la planta y la realización de la fotosíntesis, con la consecuente daño para la planta que se ve privada del alimento. Las polymitas actúan como eficaces auxiliares de los agricultores al ingerir estos hongos, y solo cuatro  polymitas adultas bastan para mantener un cafeto libre de hongos

Son hermafroditas al igual que un elevado porcentaje de los moluscos terrestres de Cuba, cuando llega la época de la reproducción que coincide con el periodo de las lluvias, dos individuos se unen y realizan su fecundación cruzada por lo cual ambos quedan fecundados en la mayoría de los casos. Una vez que los huevecillos han alcanzado la madurez dentro del interior del animal, (El tiempo transcurrido entre la copula y la ovoposición es de 18 días) descienden por las ramas o tronco de la planta hasta el suelo donde cava pequeños huecos en la tierra donde cuidadosamente deposita sus huevos o los deposita sobre las hojas caídas. Varías días después (como promedio a los 8 días) cuando eclosionan huevecillos, saldrán las pequeñas crías de unos 2 o 3 milímetros de tamaño que subirán a las plantas para iniciar su vida arborícola. Solo regresarán a  la tierra cuando escasee el alimento y sea necesario salir en búsqueda  de otra planta o para poner sus propios huevos una vez que sean adultos.  

                                                          Especies de polymitas:

Hasta el presente los naturalistas los naturalistas reconocen seis especies y varias subespecies del género polymita, las cuales son: la polymita venusta gmelin, la polymita picta born, la polymita muscarum lea, la polymita  sulphurosa morelet, la polymita versicolor born y la polymita brochery Gutiérrez Pieffer

                                                     Polymita venusta gmelin, 1792:


Polimita venusta



Esta especie de polymita es nombrada la polymita bella, y está relacionada por su forma y tamaño con la polymita picta, nuestro caracol nacional. Ha sido nombrada venusta  (femenino del latín venustus, que significa hermosura, belleza y encanto, derivada del nombre Venus), en honor a la diosa mitológica del amor y la belleza que nació de la espumas del mar.
La polymita venusta habita en la zona central del extremo oriental de cuba, desde Santiago de Cuba hasta Holguín al norte y hasta la ensenada de Moa al oeste. Como las otras especies del género, la polímita bella posee una notable plasticidad ecológica y habita desde zonas semidesérticas como Aguadores, al sur de Santiago de Cuba hasta los bosques de Guisa y Mayarí

                                                                    Descripción:

Su concha es subglobosa de unas pocas vueltas y con colores muy vistosos. Su variación cromática ha dado lugar a la descripción de cuatro subespecies, algunas de escaso valor taxonómico por encontrarse mezcladas en sus áreas naturales de distribución: Las subespecies que se han registrado son la polymita venusta venusta, que procede de los alrededor de Santiago de Cuba, y se caracteriza por su color completamente amarillo azufre con nítida raya roja en la abertura y en las líneas de reposo del crecimiento; la polymita venusta rugibinosa, que es totalmente roja y se encuentra en los alrededores de Bayamo; la polymita venusta olivácea, de un bello color verde olivo brillante, que sin embargo, empalidece con el tiempo, después de su muerte, que se encuentra en Holguín, Jiguaní, Baire y otras localidades cercanas y  la polymita venusta testudinales, que tiene gruesas franjas espirales de color pardo castaño sobre un fondo color amarillo y de distribución geográfica similar a la variedad anterior. 

                                                       Polymita Picta:

Polimita picta





Considerada  el símbolo de la fauna de Baracoa, Picta significa pintada ya que este vocablo deriva del Latín Pictus que equivale a pintar, dar color, hermosear, hacer florido. Del género polymita esta especie es la que presenta los colores más vivos y se encuentra solamente en los municipios de Baracoa y Maisí.  De los moluscos terrestres cubanos ninguno iguala la belleza de la polymita picta, pequeño caracol arborícola de forma más bien redondea y que ofrece la policromía más variada y brillante que se pueda imaginar. Oriundo de la zona oriental, de la región que pertenece a las Cuchillas del Toa, es una especie protegida por su apariencia de joya natural que ha estado al borde de la extinción

                                                            Polymita muscarum Lea ( 1834):

Polimita muscarum
Se caracteriza por presentar puntitos negros diseminados por toda la superficie de la concha, como excreciones de mosca a las que alude su nombre científico.
Su concha, aunque no tiene la explosión cromática de los tonos rojos, amarillos y anaranjados de Polymita picta, es también muy vistosa por la combinación de fajas o bandas espirales con distintas tonalidades de gris, blanco, negro y pardo amarillento. Se han descrito dos subespecies y tres variedades, todas con valor taxonómico poco evidente, ya que se basan en escasas diferencias de color o de la forma de la concha.
La Polymita muscarum vive en la franja costera que va desde el oeste de Sagua de Tánamo hasta Cayo Sabinal, por la costa norte de las provincias de Holguín y Las Tunas y el noreste de Camagüey, en una gran variedad de formaciones vegetales que incluye desde las costas semidesérticas hasta las sabanas y los bosques húmedos.

                                                    Hábitat por subespecie:

La subespecie nominal, Polymita muscarum muscarum, se distribuye desde la loma de La Vigía en Cayo Sabinal hasta los alrededores de la ciudad de Gibara, mientras que Polymita muscarum splendida (Torre, 1950), cuya concha es de tamaño algo mayor y de colores y superficies más brillantes, se encuentra desde el sur de Holguín hasta Banes. Las variedades son: Polymita muscarum var. Festiva (Torre, 1950), de Yaguajay, Banes, con variados tonos terracota y líneas oscuras; Polymita muscarum var. Subbrocheri (Pilsbry, 1889), de concha muy elevada, procede de las cercanías de Antilla; y Polymita muscarum var. Tanamensis (Torre, 1950), con anchas bandas de colores oscuros, que pueden cubrir toda la concha, se encuentra en los límites del municipio de Sagua de Tánamo.

                                             Polymita sulphurosa Morelet, (1849):

Su distribución geográfica está limitada al municipio Sagua de Tánamo, provincia de Holguín. Si la comparamos con las otras especies de Polymitas, ésta ocupa un área bastante pequeña, ya que solo se localiza entre la línea de costa y las sierras del sur de Tánamo. Se han descritos dos subespecies
.
                                             Polymita versicolor Born, (1780):

Ocupa una gran franja de costas semidesérticas que se extienden desde la Playa Siboney, provincia Santiago de Cuba hasta la Playa Blanca, cerca de la punta de Maisi, provincia de Guantánamo. Esta especie presenta el color de fondo blanco opaco o yesoso, con líneas castaño purpurino, verde intenso o amarillas. El fuerte contraste que muestran estas líneas es el que precisamente le da el nombre a la especie, pues el vocablo versus o versi quiere decir contrastante. No se han descrito subespecies.

                                          Polymita brocheri Gutiérrez Pfeiffer, (1864):

Ocupa el área de distribución más restringida entre todas las especies de polymitas, pues solamente se halla en la zona de Maisi, limitada a tres localidades de pequeña extensión. Los biotipos ocupados abarcan desde la franja costera, con vegetación arbustiva semidesértica y poca precipitación hasta las primeras terrazas.
De todas las polymitas, ésta es la que menor variación del colorido muestra. Se han descrito tres subespecies.

                                    La polymita en el folclor oral de la zona:

Existe una hermosa leyenda de raíces indígenas sobre el origen de estos hermosos especímenes de la naturaleza privilegiada de la zona ocupan un lugar destacado en el alma de los baracoenses y en sus tradiciones orales, esta leyenda llena de bellísima fantasía cuenta que habiéndose enamorado de la bella india Guarina, el cacique Caonao, y decidido a conquistarla sin tener perlas ni joyas, quiso hacerle el más bello de los regalos como prueba de su amor , y salió un día a apresar los más hermosos colores de la naturaleza: el amarillo del sol, el verde de las montañas, el rosa y el rojo de las flores, el blanco de la espuma del mar, pero al sorprenderle la oscuridad, no pudo capturar el azul del cielo y tuvo que conformarse con el negro de la noche. Cuando Guarina, recibió su regalo quedó impresionada con la belleza de tan singular creación y accedió a los requiebros de su enamorado, y le imprimió a las hermosas polymitas  la cadencia de su baile, la ternura de sus palabras y la benevolencia de su ser. Por eso las polymitas han sido calificadas como las joyas naturales de cuba, nacidas del amor de un cacique taíno por una hermosa aborigen del lugar.

                                                 Conservación de la especie:

Las polymitas han sido declaradas en peligro de extinción debido el vistoso colorido y sorprendente belleza de sus conchas, la microlocalización de su hábitat, su escasa movilidad que las hace muy vulnerables y la recolección indiscriminada de ejemplares para los diversos fines, entre ellos para emplear las conchas en la confección de objetos artesanales de todas clases, como joyería, sonajeros, cortinas y lámparas, y también son recolectadas simplemente por visitantes atraídos por su belleza y colorido que se procuran pequeñas colecciones como simple goce estético o como souvenir, estas actos sin malicia alguna y  a simple vista inocentes han dado lugar a la extracción masiva de ejemplares durante varios años, además de diversos factores ligados al crecimiento económico y las comunicaciones , que adicionalmente han comprometido su hábitat como los planes agrícolas intensivos, la construcción de presas y vías de comunicación.
Su hábitat natural se ha visto alterado desde el punto de vista ecológico debido a la construcción de un terraplén en la entrada de la península de Hicacos para lo cual la vegetación ha debido ser cortada por la vía de acceso, introduciendo cambios bruscos en el régimen de circulación del aire, la humedad ambiental, los regímenes de temperatura y luminosidad, y el aumento de la cantidad de polvo en las ramas de las plantas, alteraciones que traen aparejadas la desestabilización de las especies sensibles que durante cientos de miles de años fueron los habitantes de esos lugares por lo que actualmente este valioso tesoro de la naturaleza está amenazado con la desaparición de la faz de la tierra. .

En estos momentos la situación se torna crítica, debido a que han desaparecido casi totalmente algunas poblaciones de esta especie existente en Cuba.

Aunque las construcciones, los cultivos y las comunicaciones son una necesidad impostergable de la sociedad, no es menos cierto que su ejecución implique necesariamente la destrucción de las especies. Una adecuada y correcta planificación, unida a una estrecha vinculación del medio, permiten hallar soluciones beneficiosas para el desarrollo económico sin alterar de forma drástica el equilibrio ecológico.

La fauna Baracoense representa un alto grado de endemismo y biodiversidad condicionado por su evolución geológica. La condición de archipiélago y la insularidad del territorio ha determinado la casi total ausencia de grupos de gran tamaño tanto de mamíferos como de herbívoros, por lo que en esta zona es de vital importancia la creación de reservas naturales que está llamada a desempeñar un papel muy positivo en esta importante problemática. En la práctica, cada día se van haciendo más ostensibles las asechanzas de extinción que pesan sobre los más preciados tesoros vivientes de la flora y fauna cubana, entre ellos la polymita, esta rara y bella creación de la madre naturaleza que hoy tiene refugio no sólo en las pródigas tierras del extremo oriente cubano, sino en el corazón de sus hijos. Debemos cuidar las polymitas para que sigan formando parte del entorno y la espiritualidad de los baracoenses
.
El desconocimiento puede ser el principal motivo de nuestra deplorable conducta y nuestra contribución a la extinción de tan importante especie, por eso el parque Alejandro de Humboldt ha auspiciado el proyecto “salvemos la polymita” que es un proyecto de educación medioambiental que se pretende poner en práctica en todos los centros estudiantiles del municipio de Baracoa durante el período del plan la escuela al campo, etapa en la cual  se movilizan estudiantes de escuelas secundarias de Baracoa hacia la recogida del café en una la modalidad de vinculación del estudio con el trabajo que refuerza su formación educativa integral.  La puesta en práctica del plan prioriza al municipio de Maisí, zona que atesora el mayor patrimonio natural de los referidos moluscos en toda Cuba.

A través del programa los estudiantes plasman por medio de la pintura y otros géneros artísticos la importancia de esta especie endémica del noroeste cubano.  El proyecto se materializa a través de la realización de talleres, mesas redondas y conferencias que contribuyen a la concientización y asimilación del problema a favor del  equilibrio ecológico de la región. Este proyecto viene a saldar  una deuda con la conciencia histórica de los baracoenses y a sentar sólidas bases para el accionar presente y futuro de las jóvenes generaciones comprometidas con la protección de nuestros valores patrimoniales.
                                                                       Fuentes:

          Fernández Milera, J.M ; J.R. Martínez Fernández (1987). Polymita. Ciudad de la Habana. Editorial   Científico Técnica, 119 p.



Todo sobre Cuba: Polimita. 

En peligro de desaparecer la polimita picta, el caracol cubano considerado la concha más bella del mundo. 

Castro Machado, MA. Polimitas: las joyas naturales de Cuba. 



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