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miércoles, 10 de abril de 2013

"DOS POEMAS DE AMOR PARA MI HABANA"



                  “HABANA”



¡Qué magia hay en el aire de esta noche!
¡Qué avidez me ha brotado del espíritu,
de caminarte con mi último aliento,
sin rumbo fijo, Habana mía!

¡Qué tan cercana te siento en estas sombras,
tan cerca de la fuente misma de mi poesía!
¡Qué ganas de adentrarme, trasnochada,
en tu noche mansa, noble Habana!

Heme aquí, rendida ante tu embrujo,
heme aquí, habitante tuya, fiel y singular
que ha visto en ti transcurrir su vida,
enamorada de tus calles y tus avenidas.

De tus parques, tus viejos edificios,
tu malecón, tus árboles, tus fuentes
tus casas antiguas y despintadas,
tus calles de farolas apagadas.

Yo te quiero mía, mi hermosa Habana,
detenida en el tiempo y el silencio.
Yo te quiero, luminosa o apagada,
yo te quiero mía, vieja Habana,

Yo quiero recorrerte totalmente
con estas ganas antiguas
 y memorables,
sonámbulamente mía.

Quiero caminarte de punta a punta,
andarte fatigada, de mar a mar
quiero cruzarte ventralmente,
en la madrugada sin miedo.

Quiero andarte nocturnamente,
beber el agua de tus fuentes,
engalanada de mar y salitre,
vestirme de ti, mi Habana.

Quiero nocturna y sin remedio,
hacerte mía
desde estas ganas alocadas
de sin remedio, caminarte


“Suite para la Habana”


Habana,
algo de ti me embarga,
esta noche tu magia
en el aire fresco se siente.
Y en tu noche silente,
yo quiero perderme
para, uno por uno,
aprenderme
tus nombres más
oscuros y antiguos,
yo quiero descubrirte
en mil vestigios

Habana,
Que me has logrado deslumbrar,
yo quiero esta noche caminarte
tras la huella leve del viento,
en tu dulce silencio,
tras la hoja perdida
que en el aire se arremolina.

Habana, yo quiero nocturna
y marítimamente hacerte mía.
Yo quiero guardarte, insomne,
en lo más recóndito del alma mía.

Yo quiero caminarte calle a calle,
aunque mil perros me ladren,
yo quiero adornar con mis pisadas
los adoquines de tus barriadas,
yo quiero adentrarme en tu magia

Yo te quiero mía, cuidad muerta
de calles oscuras, de luces apagadas,
y casas viejas deslustradas.
Yo quiero sentirte en cada sombra,
y descubrirte, renovada,
como viajero que se asombra,
de descubrirte tierna, Habana

Yo quiero aventurar mis pasos,
más allá del farol insomne de mi calle,
adonde tu voz antigua
sea audible y me hable.

Yo quiero recorrer tu malecón,
llevando en la mano una botella de ron,
una guitarra, un verso, una canción.
Yo quiero sentarme en tu malecón,
para contarte que te llevo en el corazón
Yo quiero conversar con tu gente
yo quiero nocturnamente recorrerte
sentir en mi cara tu olor a salitre
y ese encanto que siempre se repite.

Yo quiero recorrer cada parque,
cada escultura, cada obra de arte,
cada antiguo monumento.
yo quiero nombrarte en mi poesía,
Habana nuestra y mía.
Yo quiero narrarte en un cuento,
yo quiero sentirte en todo momento.

Yo quiero rebasar los fragmentos
más antiguos de tus murallas,
hasta llegar hasta la orilla
más oscura del agua.


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