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miércoles, 8 de enero de 2014

Daína Chaviano, un colorido retal de Cuba en lontananza







                          Daína Chaviano, magia y fantasía de las letras cubanas


Tenía doce años, un alma de poeta y la cabeza llena de pájaros, cuando cayó en mis manos una fotonovela titulada “Los mundos que amo”, treinta años después sigue en mi librero, amarillenta y deshojada, pero viva en mi corazón.






Quizás fue porque siempre he creído en los extraterrestres, además de  los fantasmas y espíritus como cualquier buen cubano o porque soy excéntrica y demasiado imaginativa pero confieso que llegué a subir al tejado de mi casa y trazar las líneas en clave morse del mensaje a los extraterrestres que aparecía en las fotos del libro. No sé si en verdad esperé una respuesta, pero recuerdo que cuando era niña viví la fantasía de que era extraterrestre y vendrían a buscarme en
cualquier momento en una nave extra galáctica, nunca supe por qué tenía aquel sentimiento extraño de no pertenencia, quizás era porque debía hallar un lugar propio en este mundo ajeno y extraño donde echar raíces, o porque estaba predestinada a crear yo también mi propio mundo imaginario, no lo sé. Quizás era sólo la manera en que conseguía explicarme cuán diferente era del resto del mundo que me rodeaba.






 Aquella novela desató un caudal de fantasía dentro de mí, no sé si fue porque me atrapó por mi buen gusto literario, su lectura fácil y grata, su manera de narrar, o porque me identifiqué con la esencia mágica que emanaba de ella y que tanto tenía en común conmigo, o esa leve poesía que se advierte en algunas prosas como símbolo de una cierta grandeza que va más allá de las palabras. 

"Los mundos que amo" hizo historia en mí, me marcó no solo como lectora sino también como escritora, porque Daína Chaviano es la sombra tutelar de mis propias historias, de ella aprendí a no evadirme hacia un mundo imaginario en pos de una bocanada de fantasía, sino a traer esa magia a casa, a los espacios comunes que nos rodean, a los  lugares que aparentemente carecen de ella. 
De ella aprendí que la magia está en todas partes, pero hace falta un lente especial para verla y Daína Chaviano tuvo esa visión de extrapolar esa magia a su patio trasero, fundiendo elementos de la realidad con su problemática social y psicológica con un mundo irreal y fantástico y dar vida a historias novedosas y sorprendentes, gracias a su capacidad de fabulación, su fértil imaginación y talento literario.  


Durante muchos años en mis andanzas habituales por librerías, vendedores ambulantes de libros de uso y la feria callejera de la calle Obispo y el parque del Palacio de los capitanes generales busqué infructuosamente otros libros de la autora, pero nada, parecía que se la hubiera tragado la tierra. Solo pude leer “Fábulas de una abuela extraterrestre”, que alguien me prestó hace años. Y ahora que lo pienso recuerdo haber leído algunos cuentos suyos, muy imaginativos, supongo que sean parte de "Amoroso planetaª

Me preguntaba que había sido de ella, porqué no podía encontrar nada suyo, no tenía sentido creer que hubiera dejado de escribir, por tanto supuse que se había ido del país, era la única explicación posible que se podía ocurrir.

Por mucho tiempo no supe nada de ella, los escritores son la clase más rara entre todos los artistas, son una especie de famosos de los que poco se habla, no son tan mediáticos como pueden ser los cantantes y actores, lo cual me complace bastante, saber que si un día resulto ser famosa por uno de los avatares inexplicables de la vida, podría pasearme por las calles con   toda tranquilidad porque no todo el mundo sabrá quién eres. 

Pasaron años antes de que pudiera tener acceso a Internet y se me ocurriera buscarla. Y allí estaba: Me enteré que vivía en Miami y que estaba considerada una de las tres mejores escritoras de ciencia ficción de las letras hispanas. Cosa que me sorprendió un poco, pero que también me llenó de orgullo como cubana, porque pienso que cuando un cubano triunfa esté donde esté, Cuba entera se glorifica. 











Gracias la maravilla de la tecnología y las redes sociales redescubrí  a una Daína  Chaviano 

realizada en su oficio, con reconocimiento internacional de su obra, galardonada, exitosa, realizada, convertida en una figura imponente de las letras cubanas, un talento del patio destacado en el ámbito de la literatura internacional, pero con una gran nostalgia de su patria, con una esencia de cubanía que se ha mantenido viva en la distancia, fiel a su raíz y su origen, que sigue usando a Cuba como escenario de sus historias




Y sin embargo, esta escritora sui géneris, con un imaginario desbordante de fantasía, con  numerosos premios, galardonada en infinidad de ocasiones, que cuenta en su haber con el premio Azorín  de Novela, el premio internacional de fantasía Goliardos, el Anna Seghers de la academia de Berlín, y su novela "La isla de los amores infinitos" ha sido traducida a más de veinte idiomas y ha ganado la medalla de oro en el certamen Florida Book Awards 2006 al mejor libro en lengua española, es prácticamente desconocida para la mayoría de los cubanos, por aquello  de que nadie es profeta en su propia tierra.



Yo espero que eso cambie algún día y en un futuro no muy lejano, a través de los nuevos aires de cambio que se refrescan el clima de la isla, de los intercambios culturales que nos llenan de esperanza a todos los cubanos de aquí y de allá, podamos contar con sus libros en todas las librerías de Cuba. Y los cubanos todos, tanto los que no la conocen como los que sí, los lectores de Cuba, podamos leer sus libros. 

Que llegue el día en que para beneplácito de cubanos como yo, para los que Daína 
Chaviano fue desde siempre nuestra favorita, los que la elegimos desde el primer párrafo del primer libro que escribió, hace más de treinta años, que reclamamos el derecho que tenemos como compatriotas, como lectores y fans de tener acceso a sus libros, en que podamos descubrirnos reflejados en los personajes de sus historias, como pueblo, como sociedad, como cultura, como nación. 



El día en que los libros de la serie "La Habana oculta": "Gata encerrada", "Casa de juegos", "El hombre, la hembra y el hambre" y "La Isla de los amores infinitos",  estén en las estanterías de las librerías cubanas al alcance de los lectores ávidos, cultos  y exigentes que somos los cubanos. 

Espero que un día el arte como disciplina espiritual que está más allá de las cosas banales de la vida material tenga el poder de allanar el camino que nos separa como pueblo, en dos mitades de un mismo corazón, los cubanos de aquí y los de allá, porque todos y cada uno de nosotros, inevitablemente somos Cuba.


Nota:
Le he enviado este artículo a Daína Chaviano a su página web oficial de facebook y le ha gustado, lo ha compartido en su muro. Gracias,  Daína eres especial. Un beso desde Cuba